
Receta de pimientos verdes fritos. Cómo freír pimientos
Autor: Damián Serrano Raciones: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 8 pimientos verdes, de la variedad italianos o Guernika
- Aceite de oliva
- 2 o 3 dientes de ajo (opcional)
- Sal
Elaboración
- Preparar los pimientos. Lavamos los pimientos verdes bajo el grifo con agua fría y los secamos muy bien, que no quede nada de agua en la piel. Les quitamos el tallo, los cortamos por la mitad a lo largo y retiramos todas las pepitas, junto con las tiras blancas que puedan tener por dentro.
- Calentar el aceite con los ajos. Ponemos el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-bajo. Si queremos ponerle ajo, les damos un golpe a cada diente de ajo con la parte plana de la hoja de un cuchillo grande, les quitamos la piel y los añadimos a la sartén para que vayan aromatizando el aceite.
- Freír los pimientos. Cuando el aceite empiece a estar caliente, incorporamos los pimientos. Los freímos a fuego medio-bajo hasta que empiecen a dorarse ligeramente y queden tiernos y cremosos. Conviene vigilarlos, porque la idea es que se hagan despacio, no que se quemen.
- Sacar los pimientos. Retiramos los pimientos del aceite con unas pinzas y los dejamos escurrir un momento. En este punto podemos pelarlos o servirlos tal cual con la piel. Yo suelo dejarlos con piel y que cada uno decida en la mesa.
- ¡Y ya está! Servimos los pimientos todavía calientes y ponemos un salero en la mesa para que cada comensal los sazone a su gusto. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Es importante secar bien los pimientos antes de meterlos en el aceite.
- Los dientes de ajo son opcionales. Si durante la fritura se empiezan a dorar demasiado, retíralos sin pensártelo dos veces.
- Puedes freír de manera similar unos pimientos del Padrón. En este caso no es necesario quitarles el tallo ni cortarlos por la mitad. Simplemente fríelos enteros.
- Si dispones de demasiados pimientos siempre puedes freír una buena cantidad y guardarlos en el congelador. Primero mételos en una bandeja separados sin que se toque y cuando estén congelados ya los puedes juntar en un recipiente. Al descongelar quedan bastante bien.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.