
Receta de ajoblanco malagueño
Autor: Damián Serrano
Personas: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 200 g de almendras peladas
- 2 dientes de ajo
- 150 g de miga de pan duro
- 750 ml de agua
- 75 ml de aceite de oliva virgen extra
- 25 ml de vinagre de vino blanco
- 1 cucharadita de sal
- Uvas moscatel o melón
Elaboración
- La noche anterior, poner en remojo las almendras peladas y guardarlas en la nevera. Este paso es opcional, pero ayuda a mejorar la textura del ajoblanco.
- En el momento de la preparación, escurrir las almendras y meterlas en el vaso de la batidora.
- Poner en remojo la miga de pan un rato, hasta que esté bien empapada.
- Pelar los dientes de ajo y quitarles el tallo que tienen en el interior. Meterlos también en el vaso de la batidora.
- Añadir la sal y triturar a potencia máxima hasta obtener una pasta lisa.
- Escurrir el pan y agregarlo dentro del vaso de la batidora. Triturar de nuevo a potencia máxima, hasta que esté todo bien mezclado.
- Sin dejar de batir, incorporar el aceite de oliva virgen extra poco a poco, en forma de hilo. Se trata de hacer una emulsión.
- Seguidamente, añadir los 750 ml de agua y mezclar bien.
- Aliñar con las 2 cucharadas de vinagre.
- Probar y rectificar de sal y de vinagre si fuera necesario.
- Dejar reposar en la nevera al menos un par de horas. O en el congelador para acelerar el proceso.
- Y ya está. En el momento de servir, mezclar bien de nuevo, servir en tazones individuales y acompañarlo con unas uvas moscatel o unos trocitos de melón. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Para degustar el ajoblanco más fácilmente, yo suelo quitarle las pepitas a las uvas de guarnición.
- Si optas por el melón como acompañamiento, lo puedes cortar en trozos, o también, puedes hacer bolitas con la cuchara específica.
- En la elaboración del ajoblanco malageño, es bastante importante utilizar una batidora con bastante potencia para obtener al final una textura bastante fina. De lo contrario, te arriesgas a sacar una sopa con una textura poco agradable.
- Poner las almendras en remojo la noche anterior ayuda a que sea más fácil triturarlas y se mejore la textura del ajoblanco.
- Si lo vas a consumir rápido, realiza el ajoblanco con agua bien fría.
- El ajoblanco sabe bastante a ajo, si te gusta mucho, añádele un diente más, si no, para obtener un sabor muy suave, añade sólo la mitad del ajo indicado en la receta.
- La medida de agua se corresponde a la cantidad que normalmente suelo hacer. Dependiendo de cómo a ti te guste el ajoblanco, puedes añadir más o menos agua.
- Si necesitas pelar las almendras, pon a hervir agua en un cazo y cuando hierva añade las almendras y tenlas 1 minuto. Escúrrelas. La piel se quitará con facilidad.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.