
Receta de pasta con calabacín y tomate seco (fácil y rico)
Autor: Damián Serrano Personas: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 400 g de pasta (fusilli)
- 300 g de calabacín
- 6 tomates secos en aceite de oliva
- 2 dientes de ajo
- 1 guindilla roja o pimienta de Cayena (opcional)
- Unas cuantas hojas de albahaca
- 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva
- Queso parmesano rallado para espolvorear
- Sal y pimienta negra
Elaboración
- Lavar el calabacín, quitarle los extremos y cortarlo en cubos pequeños.
- Escurrir los tomates secos y cortarlos en trozos pequeños.
- Pelar los dientes ajo, dividirlo por la mitad y quitarle el germen. Picarlo muy fino..
- Lavar las hojas de albahaca, secarlas bien y picarlas..
- En una sartén a fuego medio, poner a calentar el aceite de oliva junto con la pimienta de Cayena partida en dos.
- Cuando el aceite esté caliente, añadir el calabacín y saltear durante unos 10 minutos, hasta que esté tierno. Remover de vez en cuando para que no se queme.
- A continuación, agregar el ajo, mezclar bien y sofreír un par de minutos más.
- Por último, añadir los tomates secos y albahaca.
- Salpimentar al gusto.
- Mezclar bien y sofreír un par de minutos más para mezclar los sabores. Reservar.
- Llevar a ebullición de 3 a 4 litros de agua.
- Cuando el agua hierva, añadir 1 cucharada de sal y cuando vuelva a hervir, añadir la pasta.
- Remover para evitar que se pegue y cocer el tiempo indicado por el fabricante para dejarla al punto «al dente».
- Escurrir la pasta y mezclar inmediatamente con la salsa de calabacín y tomates secos.
- Y ya está. Servir enseguida. En la mesa, espolvorear con queso parmesano rallado al gusto, si se desea. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- En lugar de queso Parmesano, puedes utilizar el queso rallado que prefieras para espolvorear sobre esta pasta con calabacín y tomate seco.
- Si utilizas tomate seco deshidratado, debes hidratarlo antes de comenzar la receta. Para ello, déjalo remojar de 15 à 20 minutos en agua hirviendo.
- Por lo general preparo este plato con fusilli o farfalle (los lacitos), ya su forma permite una buena para recoger los trozos de calabacín y tomates secos. Lo he probado también con tallarines de pasta fresca (caseros, por supuesto).
- Si no te gusta el picante, no le eches la pimienta de Cayena. Lo mismo si no te gusta el ajo.
- Es importante cuidar la cocción de la pasta. Es mejor tener la salsa preparada con antelación y volverla a calentar si es necesario para mezclarla con la pasta tan pronto como ésta termine de cocerse. Con un poco de organización se puede hacer la salsa y la cocción de la pasta en paralelo.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.