
Receta de pencas de acelga con bechamel, bacon y queso azul
Autor: Damián Serrano Personas: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 500 g de pencas de acelga
- 200 g de bacon o panceta
- 150 g de queso azul
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra molida
- 600 ml de leche entera
- 50 g de harina de trigo
- 25 g de mantequilla
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Nuez moscada
- Queso parmesano para espolvorear
Elaboración
- Lo primero, nos ponemos con la bechamel. En un cazo, calentamos la mantequilla con 2 cucharadas de aceite de oliva. Cuando está todo fundido, añadimos la harina y mezclamos bien con varillas. Dejamos que se cocine un par de minutos, removiendo, para que pierda el sabor a harina cruda.
- Ahora, retiramos del fuego e incorporamos la leche entera fría de la nevera. Removemos con energía con unas varillas para eliminar grumos y, cuando lo tengamos, volvemos a llevar a fuego medio. Calentamos removiendo para que no se pegue, hasta que empiece a notarse que va espesando.
- En ese momento, bajamos a fuego medio-bajo y cocemos la bechamel por unos 10 minutos. Siempre removiendo con frecuencia para que no se agarre. Ajustamos de sal, pimienta y nuez moscada al gusto. Apagamos el fuego y metemos dentro de la bechamel el queso azul que previamente hemos desmigado o cortado en trocitos, para que se funda con el calor.
- Con la bechamel lista, preparamos ahora las pencas. Si las pencas son muy anchas, quitamos los hilitos con un pelador o con un cuchillo y las cortamos en trozos de bocado. O si queremos ahorrarnos el pelar las pencas, podemos cortarlas en tiras finas.
- Acto seguido, cocemos las pencas. Podemos hacerlo al vapor o en agua hirviendo con sal. Con 5 minutos suele bastar para que queden tiernas pero sin deshacerse. No obstante, antes de parar la cocción probaremos una y veremos si está tierna a nuestro gusto. En caso contrario cocemos unos minutos más. Una vez al punto, las escurrimos bien, las salpimentamos y las reservamos.
- Mientras se cuecen las pencas, picamos la cebolla y el ajo. Calentamos 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y sofreímos la cebolla con una pizca de sal. Cuando está blandita y empieza a dorarse, añadimos el ajo picado y lo rehogamos 1 minuto, sin dejar que se queme. Incorporamos las pencas escurridas y les damos un salteado rápido, un par de minutos, para que se mezclen con el sofrito.
- Mientras hacemos las pencas, podemos hacer en paralelo la panceta o el bacon. Lo cortamos en tiras y en otra sartén, lo doramos a fuego medio. Cuando está a nuestro gusto, lo sacamos a un plato con papel para retirar el exceso de grasa.
- Ya lo tenemos todo. ¡Vamos a montar! Mezclamos las pencas con la bechamel y el bacon y lo pasamos todo a una fuente apta para horno. Espolvoreamos generosamente de queso parmesano rallado por encima y horneamos a 180 ºC a media altura, calor arriba y abajo, durante 30 minutos, hasta que la superficie esté dorada al gusto. Si nos gusta más dorado, podemos darle un golpe de grill al final de 1 o 2 minutos, pero vigilando de cerca para que no se queme.
- ¡Y ya está! Sacamos la fuente y dejamos reposar 10 minutos antes de servir, porque se asienta, se corta mejor y no nos quemamos la lengua al disfrutarlo. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Si las pencas son muy anchas, quita los hilitos laterales con un pelador o con un cuchillo, queda mucho más agradable.
- Si el queso azul es potente, empieza con un poco menos y ajusta al final, que luego siempre hay tiempo de “subir el volumen”.
- También puedes añadir hojas de acelga, mejor escaldadas 1 o 2 minutos y bien escurridas, para que no suelten agua en la fuente.
- Conservación: aguanta en la nevera 3 días, en un recipiente cerrado.
- Congelación: se puede congelar, aunque la bechamel puede cambiar un pelín de textura al descongelar. Si lo haces, congela en porciones.
- Para descongelar y recalentar: descongela en la nevera y recalienta en horno a 170 ºC hasta que esté bien caliente. En microondas vale, pero mejor en tandas y removiendo, para que no se corte.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.