
Receta de postre de San Valentín: corazones de mousse de chocolate
Autor: Damián Serrano Personas: 2 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 125 ml de leche entera
- 125 ml de nata para montar (muy fría)
- 70 g de chocolate para postre (troceado)
- 3 g de gelatina en polvo o 1,5 hojas de gelatina
- 4 cucharaditas de mermelada de fresa (o de otro fruto rojo)
- 2 cucharadas de mermelada de fresa
- 1 cucharada de agua
- 1 chorrito de zumo de limón
- 100 g de chocolate blanco (troceado)
- 50 ml de nata para montar
- 1 puntita de colorante rojo
- Frutos rojos variados (fresas, frambuesas, arándanos, grosellas…)
- Nubes pequeñas
- Fideos de chocolate o sprinkles
- Molde de silicona con forma de corazón (de unos 85 ml cada hueco)
- Rejilla o algo para elevar los corazones al bañarlos
Elaboración
- Hidrata la gelatina como indique el fabricante. Si usas hojas, a remojo en agua fría. Si es en polvo, normalmente con un poco de agua y reposo.
- Trocea el chocolate negro y ponlo en un bol. Calienta la leche en un cazo. Cuando esté a punto de hervir, apaga el fuego y échala sobre el chocolate negro. Déjalo reposar un minuto, sin tocarlo, y después mezcla hasta que quede una crema lisa.
- Añade la gelatina ya hidratada y mezcla otra vez, escurriéndola previamente si son hojas. Aquí el truco es que la crema de chocolate este todavía templada para que la gelatina se integre bien. Mete el bol en el congelador unos 10 minutos para que se temple y coja un poco de cuerpo. No buscamos que cuaje, solo que se enfríe rápido.
- Mientras tanto, monta la nata a mano o con unas varillas eléctricas. No hace falta dejarla durísima, mejor firme pero cremosa, de las que hacen pico suave. Si te pasas, luego al mezclar queda más grumosa y es una pena.
- Saca el chocolate del congelador y vuelve a batir un momento para que esté uniforme. Incorpora la nata montada con movimientos envolventes. Te tiene que quedar una mousse aireada.
- Vuelve a meter la mousse al congelador unos 10 minutos. Esto ayuda a que al rellenar el molde no se te vaya todo al fondo el relleno de fresa quede centrado, que es lo bonito.
- Ahora rellena el molde. Saca el molde de silicona y colócalo sobre una bandeja que quepa en el congelador. Rellena hasta la mitad de mousse en cada corazón. Con una cucharita, haz un pequeño hueco en el centro y añade 1 cucharadita de mermelada en cada uno.
- Cubre con el resto de mousse hasta llenar los huecos. Alisa un poco la superficie con una espátula o el dorso de una cuchara. Congela de 2 a 4 horas, hasta que estén duros de verdad.
- Para la cobertura, trocea el chocolate blanco y pnlo en un bol. Calienta la nata de la cobertura en un cazo. Cuando vaya a hervir, apaga y viértela sobre el chocolate blanco troceado. Deja reposar un minuto y mezcla hasta que quede brillante y sin grumos. Añade una puntita de colorante rojo, mezcla y ajusta el tono. Mejor quedarse corto e ir subiendo, que pasarte y que parezca fluorescente.
- Deja templar la cobertura. Esto es importante. Si está muy caliente, derrite la mousse. Si está muy fría, queda demasiado espesa y no cubre bonito. Tiene que estar tibia, fluida, como para caer en hilo.
- Saca los corazones del congelador, desmolda con cuidado y colócalos sobre una rejilla o algo elevado con un plato debajo para recoger el exceso. Cubre con la cobertura rosa por encima, dejando que caiga por los lados. Si hace falta, dale una segunda pasada rápida para tapar zonas.
- Llévalos a la nevera hasta el momento de servir, mínimo 1 hora, para que se descongelen poco a poco y el centro quede jugosito.
- ¡Y ya está! Para servir acompaña con con frutos rojos, nubes pequeñas y dale a los corazones un toque de fideos blancos y rosas o sprinkles en una esquina, como en la foto. No hace falta recargar, con dos detalles bien puestos queda mucho más elegante. ¡buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Cambia la mermelada de tu postre de San Valentín por el sabor que más te guste combinar con el chocolate. Yo he puesto fresa, pero puede ser de naranja o de albaricoque, por ejemplo.
- Para un centro más “líquido”, mezcla la mermelada con unas gotas de agua y limón. Solo para que quede un pelín más líquido, no pongas demasiada cantidad de agua.
- Si al desmoldar te da miedo que se rompa, aprieta el molde por detrás y empuja poco a poco, no tires del corazón.
- La cobertura queda más bonita si el corazón está bien congelado y la cobertura tibia, así se agarra rápido sin derretir.
- Conservación: una vez bañados, aguantan en la nevera de 2 a 3 días en un recipiente cerrado.
- Congelación: puedes congelarlos ya montados pero sin la cobertura hasta 1 mes.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.