
Receta de huevos rotos con setas shiitake
Autor: Damián Serrano Personas: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 500 g de patatas para freír
- 3 huevos grandes
- 200 g de setas shiitake frescas o de 25 a 30 g de setas shiitake secas
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de salsa de soja
- 1 trocito de jengibre fresco
- Perejil fresco (picado)
- Aceite de oliva para freír
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra molida
Elaboración
- Empezamos pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en bastones, en rodajas o en trozos irregulares, como más nos gusten para unos huevos rotos. Dejamos en remojo unos 30 minutos para retirar el almidón.
- Si vamos a usar shiitake frescas, las limpiamos con un paño húmedo o con un cepillito, mejor que lavarlas bajo el grifo si no vienen muy sucias. Les retiramos la parte dura del pie y las cortamos en láminas. Si usamos shiitake secas, las ponemos en un bol, las cubrimos con agua caliente y las dejamos hidratar de 20 a 30 minutos, o lo que indique el fabricante. Luego las escurrimos, las secamos un poco con papel de cocina y las troceamos en láminas.
- Escurrimos y secamos muy bien las patatas en abundante aceite caliente. A mí me gusta hacerlas primero a fuego medio, para que se pongan tiernas por dentro, y luego subir un poco el fuego al final para que cojan color. Cuando estén doradas a nuestro gusto, las sacamos a un plato con papel absorbente y las sazonamos con sal.
- Mientras se hacen las patatas, podemos ir con las setas. En una sartén amplia calentamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y añadimos las shiitake. Las salteamos a fuego medio-alto hasta que pierdan el agua y empiecen a dorarse. Si son secas e hidratadas, conviene darles un poco más de tiempo para que se evapore bien la humedad. Añadimos entonces la salsa de soja, un poquito de jengibre fresco rallado, el ajo picado y pimienta negra al gusto. Mezclamos bien y dejamos que todo se rehogue un par de minutos.
- Cuando las setas ya estén en su punto, añadimos el perejil fresco picado. Removemos bien, apagamos el fuego y reservamos las setas un momento.
- Freímos los huevos en aceite caliente, dejando la clara cuajada y la yema fluida. Para unos huevos rotos interesa que la yema quede jugosa para que luego se mezcle con las patatas y las setas. Los sacamos con cuidado y los salamos ligeramente.
- Para montar el plato, colocamos primero las patatas fritas en la base. Repartimos por encima las setas shiitake rehogadas y terminamos con los huevos fritos encima.
- ¡Y ya está! En la mesa, rompemos los huevos, los mezclamos para que las yemas impregnen todo. Y ya está, a disfrutarlo recién hecho. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Si las shiitake frescas tienen el pie muy duro, retíralo. Se puede guardar para caldos, pero en este plato puede quedar correoso.
- El agua de remojo se puede colar con un filtro de café o un colador muy fino y guardar para otra preparación, aunque en esta receta no hace falta añadir mucha para que las setas no queden aguadas.
- La salsa de soja úsala con cuidado. Mejor solo un poquito y ajustar después si hace falta.
- El jengibre tiene que notarse de fondo. Un poco rallado es suficiente para dar chispa sin convertir el plato en otra cosa.
- Si quieres un plato más completo, puedes añadir unas rodajas de jamón por encima, aunque sin él ya queda muy sabroso.
- Las patatas y los huevos es mejor hacerlos en el momento. Lo que sí puedes dejar adelantado son las setas salteadas.
- Para conservar, guarda solo las setas en un recipiente hermético en la nevera. Aguantan bien de 2 a 3 días.
- Las setas solas sí se podrían congelar, aunque pierden algo de textura.
- Para recalentar las setas, mejor en sartén a fuego medio con unas gotas de aceite. Si las has congelado, descongélalas antes en la nevera y luego saltéalas hasta que recuperen temperatura.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.