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Receta de cogollos al ajillo (cogollos a la cordobesa)

Cogollos al ajillo (cogollos a la cordobesa)

Receta de cogollos al ajillo (cogollos a la cordobesa)



Personas: 2 Tiempo: Dificultad: Fácil

Ingredientes

  • 1 cogollo de lechuga grande
  • 4 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra molida

Elaboración

  1. Preparar los ingredientes. Retiramos las hojas exteriores del cogollo si tienen alguna parte estropeada. Lo lavamos con cuidado y lo escurrimos bien.
  2. Cortar los ajos. Pelamos también los dientes de ajo y los cortamos en láminas finas. Intentaremos que tengan un grosor parecido para que se doren más o menos al mismo tiempo.
  3. Partir el cogollo. Cortamos el cogollo por la mitad a lo largo, atravesando también la base. Dejamos parte del tronco para que las hojas permanezcan juntas y las dos mitades no se desmonten al servirlas.
  4. Salpimentar los cogollos. Colocamos las dos mitades en un plato con la parte cortada hacia arriba. Añadimos una pizca de sal y un poco de pimienta negra molida.
  5. Dorar los ajos. Ponemos el aceite de oliva virgen extra en una sartén pequeña y lo calentamos a fuego medio. Incorporamos las láminas de ajo y las dejamos cocinar hasta que empiecen a tomar un color dorado suave. No conviene despistarse, porque pasan de estar en su punto a quemarse bastante rápido.
  6. Montar los cogollos al ajillo. Apartamos la sartén del fuego y repartimos inmediatamente los ajos y el aceite caliente por encima de los cogollos.
  7. ¡Y ya está! Los servimos recién preparados, cuando las hojas siguen crujientes y el ajo todavía está calentito. ¡Buen provecho!

 

Sugerencias, trucos y consejos

  • Seca bien el cogollo después de lavarlo. Si queda demasiada agua entre las hojas, el aliño perderá intensidad y el aceite caliente puede salpicar.
  • No pongas el fuego demasiado fuerte al dorar los ajos. Es mejor dejar que cojan color poco a poco.
  • Retira la sartén cuando los ajos estén ligeramente dorados. Terminarán de hacerse con el propio calor del aceite.
  • Puedes cortar el cogollo en cuatro partes si utilizas uno muy grande o quieres servirlo para picotear.
  • Si te gusta el punto ácido, puedes añadir unas gotas de vinagre de Jerez. No es imprescindible y conviene echar muy poco para que no tape el sabor del ajo.
  • Es mejor preparar los cogollos al momento. Una vez aliñados, las hojas van perdiendo su textura crujiente.
  • Si sobra alguno, guárdalo en un recipiente cerrado en la nevera y consúmelo al día siguiente. Estará más blando, pero se puede comer perfectamente.