
Receta de yemas confitadas en aceite (al horno o airfryer)
Autor: Damián Serrano Raciones: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 4 yemas de huevo
- Aceite de oliva virgen extra
- 4 rebanadas grandes de pan
- 1 diente de ajo (opcional)
- Tomillo seco o fresco (opcional)
- Sal
- Pimienta negra molida (opcional)
- Queso curado rallado (opcional)
Elaboración
- Separar las yemas. Cascamos los huevos y separamos las yemas de las claras con cuidado para que no se rompan. Las claras las podemos guardar para otra receta, como una tortilla, un bizcocho o unas claras revueltas.
- Colocar en el recipiente. Ponemos las yemas en un recipiente pequeño apto para horno o freidora de aire. Es mejor que no sea demasiado grande, así necesitaremos menos aceite para cubrirlas bien.
- Cubrir con aceite. Añadimos aceite de oliva virgen extra hasta cubrir las yemas.
- Añadir aromáticos. Incorporamos también el diente de ajo pelado, si lo usamos, y una pizca de tomillo. No hace falta remover, solo dejar que el aceite lo envuelva todo.
- Confitar a baja temperatura. Llevamos el recipiente al horno o a la freidora de aire a 80 ºC durante 20 o 30 minutos. El tiempo depende un poco del punto que busquemos. Con 20 minutos quedan más fluidas y con 30 minutos algo más hechas, pero todavía cremosas.
- Tostar el pan. Mientras tanto, tostamos las rebanadas de pan hasta que queden crujientes por fuera. Podemos hacerlo en tostadora, sartén, horno o freidora de aire, lo que tengamos más a mano.
- Servir las yemas. Servimos las yemas confitadas recién hechas, cuando todavía están templadas y cremosas. Sacamos las yemas con una cuchara con cuidado de no romperlas antes de tiempo y las colocamos sobre el pan tostado.
- ¡Y ya está! Rompemos la yema sobre la tostada. Terminamos con sal, pimienta negra y, si nos apetece, un poco de queso curado rallado por encima y a disfrutar. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Usa huevos muy frescos, porque la yema es la protagonista de la receta.
- El aceite debe cubrirlas bien, pero no hace falta usar un recipiente grande.
- Puedes aromatizar el aceite con romero, tomillo, ajo, guindilla seca o pimienta.
- Si las quieres más líquidas, cocina 20 minutos. Si las prefieres más densas, déjalas cerca de 30 minutos.
- Para conservarlas, mejor consumirlas recién hechas. Si sobra alguna, guárdala cubierta con aceite en la nevera y consúmela en 24 horas.
- Para volver a templarlas, ponlas unos minutos a temperatura ambiente o caliéntalas muy suavemente al baño maría, sin que el aceite llegue a hervir.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.