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Receta de gambas al ajillo con pimentón

Gambas al ajillo con pimentón

Receta de gambas al ajillo con pimentón



Raciones: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil

Ingredientes

  • 500 g de gambas crudas
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 8 dientes de ajo
  • 1 guindilla de Cayena
  • ½ cucharadita de pimentón dulce
  • 1 chorrito de vino blanco (opcional)
  • Pimentón en escamas (opcional, para servir)
  • Perejil fresco (picado)
  • Sal
  • Pimienta negra molida

Elaboración

  1. Preparar las gambas. Pelamos las gambas y les retiramos el intestino. Podemos tirar de él con unas pinzas o hacer un corte fino en el lomo y sacarlo con cuidado. Las salpimentamos y las dejamos reposar unos minutos mientras seguimos con el resto.
  2. Secar las gambas. Las repasamos con papel de cocina para quitarles humedad. Esto ayuda bastante a que no suelten agua al entrar en el aceite caliente.
  3. Cortar los ajos. Pelamos los dientes de ajo y los cortamos en láminas finas, procurando que tengan un grosor parecido para que se doren de manera uniforme.
  4. Aromatizar el aceite (opcional).  Ponemos el aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia o en una cazuela y añadimos las cabezas y las cáscaras de las gambas. Calentamos a fuego medio y las vamos aplastando con una cuchara de madera para que suelten bien todo el jugo y el aceite coja sabor y color. Las dejamos de 4 a 5 minutos, sin que lleguen a quemarse.
  5. Colar el aceite. Pasamos el aceite por un colador fino, apretando bien las cabezas y las cáscaras para aprovechar todo el sabor. Desechamos los restos y devolvemos el aceite ya colado a la sartén o a la cazuela para seguir con la receta.
  6. Dorar los ajos. Añadimos los ajos laminados y la guindilla de Cayena partida en dos a la sartén. Calentamos a fuego medio, para que el aceite vaya cogiendo sabor. Dejamos que los ajos tomen color, pero solo hasta que estén dorados y bonitos. No conviene que se pongan oscuros porque luego amargan.
  7. Incorporar las gambas. Subimos un poco el fuego, añadimos las gambas y mezclamos bien con el aceite, el ajo y la guindilla. Enseguida veremos que empiezan a cambiar de color.
  8. Añadir el vino. Si vamos a usar vino blanco, lo echamos junto con las gambas y dejamos que cueza un par de minutos, lo justo para que pierda el olor a alcohol y se integre con el aceite, pero sin sobrecocer las gambas.
  9. Añadir el pimentón. Apartamos la sartén o la cazuela del fuego y añadimos el pimentón dulce. Mezclamos enseguida para que se reparta bien por el aceite sin llegar a quemarse.
  10. Reposar las gambas. Dejamos reposar de 2 a 3 minutos para que las gambas terminen de hacerse con el calor residual. Así quedan jugosas y no se pasan.
  11. ¡Y ya está! Espolvoreamos con perejil fresco picado y, si nos apetece, un poco de pimentón en escamas por encima. Servimos enseguida, con pan cerca, que aquí hace falta. ¡Buen provecho!

 

Sugerencias, trucos y consejos

  • Usa gambas crudas. Las cocidas quedan más secas y cogen peor el sabor del aceite.
  • Si son congeladas, descongélalas en la nevera desde el día anterior y sécalas muy bien antes de cocinarlas.
  • No quemes el ajo. En cuanto esté dorado, ya podemos seguir con la receta.
  • El pimentón siempre fuera del fuego. Con el calor del aceite basta para que suelte color y sabor.
  • El vino blanco es opcional. Si lo usas, deja que hierva un poco antes de añadir el pimentón.
  • Puedes cambiar la Cayena por guindilla fresca o quitarla si no te apetece picante.
  • Lo mejor es servirlas recién hechas. Si sobran, guárdalas en un recipiente hermético en la nevera y consúmelas en 1 día.
  • No recomiendo congelarlas una vez cocinadas, porque la gamba pierde textura y el aceite no queda igual.
  • Para recalentarlas, hazlo a fuego muy suave o con golpes cortos de microondas, solo hasta que estén templadas. No conviene que vuelvan a hervir.