
Receta de gambas al ajillo con pimentón
Autor: Damián Serrano Raciones: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 500 g de gambas crudas
- 150 ml de aceite de oliva virgen extra
- 8 dientes de ajo
- 1 guindilla de Cayena
- ½ cucharadita de pimentón dulce
- 1 chorrito de vino blanco (opcional)
- Pimentón en escamas (opcional, para servir)
- Perejil fresco (picado)
- Sal
- Pimienta negra molida
Elaboración
- Preparar las gambas. Pelamos las gambas y les retiramos el intestino. Podemos tirar de él con unas pinzas o hacer un corte fino en el lomo y sacarlo con cuidado. Las salpimentamos y las dejamos reposar unos minutos mientras seguimos con el resto.
- Secar las gambas. Las repasamos con papel de cocina para quitarles humedad. Esto ayuda bastante a que no suelten agua al entrar en el aceite caliente.
- Cortar los ajos. Pelamos los dientes de ajo y los cortamos en láminas finas, procurando que tengan un grosor parecido para que se doren de manera uniforme.
- Aromatizar el aceite (opcional). Ponemos el aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia o en una cazuela y añadimos las cabezas y las cáscaras de las gambas. Calentamos a fuego medio y las vamos aplastando con una cuchara de madera para que suelten bien todo el jugo y el aceite coja sabor y color. Las dejamos de 4 a 5 minutos, sin que lleguen a quemarse.
- Colar el aceite. Pasamos el aceite por un colador fino, apretando bien las cabezas y las cáscaras para aprovechar todo el sabor. Desechamos los restos y devolvemos el aceite ya colado a la sartén o a la cazuela para seguir con la receta.
- Dorar los ajos. Añadimos los ajos laminados y la guindilla de Cayena partida en dos a la sartén. Calentamos a fuego medio, para que el aceite vaya cogiendo sabor. Dejamos que los ajos tomen color, pero solo hasta que estén dorados y bonitos. No conviene que se pongan oscuros porque luego amargan.
- Incorporar las gambas. Subimos un poco el fuego, añadimos las gambas y mezclamos bien con el aceite, el ajo y la guindilla. Enseguida veremos que empiezan a cambiar de color.
- Añadir el vino. Si vamos a usar vino blanco, lo echamos junto con las gambas y dejamos que cueza un par de minutos, lo justo para que pierda el olor a alcohol y se integre con el aceite, pero sin sobrecocer las gambas.
- Añadir el pimentón. Apartamos la sartén o la cazuela del fuego y añadimos el pimentón dulce. Mezclamos enseguida para que se reparta bien por el aceite sin llegar a quemarse.
- Reposar las gambas. Dejamos reposar de 2 a 3 minutos para que las gambas terminen de hacerse con el calor residual. Así quedan jugosas y no se pasan.
- ¡Y ya está! Espolvoreamos con perejil fresco picado y, si nos apetece, un poco de pimentón en escamas por encima. Servimos enseguida, con pan cerca, que aquí hace falta. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Usa gambas crudas. Las cocidas quedan más secas y cogen peor el sabor del aceite.
- Si son congeladas, descongélalas en la nevera desde el día anterior y sécalas muy bien antes de cocinarlas.
- No quemes el ajo. En cuanto esté dorado, ya podemos seguir con la receta.
- El pimentón siempre fuera del fuego. Con el calor del aceite basta para que suelte color y sabor.
- El vino blanco es opcional. Si lo usas, deja que hierva un poco antes de añadir el pimentón.
- Puedes cambiar la Cayena por guindilla fresca o quitarla si no te apetece picante.
- Lo mejor es servirlas recién hechas. Si sobran, guárdalas en un recipiente hermético en la nevera y consúmelas en 1 día.
- No recomiendo congelarlas una vez cocinadas, porque la gamba pierde textura y el aceite no queda igual.
- Para recalentarlas, hazlo a fuego muy suave o con golpes cortos de microondas, solo hasta que estén templadas. No conviene que vuelvan a hervir.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.