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Receta de alitas de pollo en freidora de aire

Alitas de pollo en fraidora de aire

Receta de alitas de pollo en freidora de aire



Raciones: 2 Tiempo: Dificultad: Fácil

Ingredientes

  • 500 g de alitas de pollo
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • 1 cucharadita de aceite de oliva (opcional)

Elaboración

  1. Preparar las alitas. Revisamos las alitas y retiramos cualquier resto de plumas que puedan tener. Si vienen enteras, las cortamos por las articulaciones para separar el muslito de la parte plana. Descartamos las puntas.
  2. Secar las alitas. Secamos muy bien cada pieza con papel absorbente, insistiendo especialmente entre los pliegues de la piel.
  3. Condimentar las alitas. Ponemos las alitas en un bol o la fuente que vayamos a utilizar, añadimos sal y pimienta negra al gusto y mezclamos bien. Si tenemos tiempo, podemos dejar secar aún más un par de horas en la nevera, sin tapar.
  4. Engrasar las alitas. Si queremos utilizar aceite de oliva, pintamos las alitas con una capa muy fina de aceite o las rociamos con un espray.
  5. Precalentar la freidora. Precalentamos la freidora de aire a 180 ºC durante 3 minutos.
  6. Colocar las alitas. Distribuimos las piezas dentro de la cesta o colocamos la fuente dentro de la cesta colocando las alitas con la piel hacia abajo y formando una sola capa.
  7. Cocinar las alitas. Cocinamos las alitas a 180 ºC durante 10 minutos.
  8. Dar la vuelta a las alitas. Cuando haya pasado el tiempo, abrimos la cesta y les damos la vuelta con unas pinzas.
  9. Dorar las alitas. Continuamos el cocinado unos 10 mintuos más. Luego, subimos la temperatura a 200 ºC y continuamos la cocción de 4 o 5 minutos, o hasta que estén doradas al gusto. El tiempo puede variar.
  10. ¡Y ya está! Dejamos reposar las alitas durante un par de minutos para no quemarnos y las servimos recién hechas, cuando la piel todavía está bien caliente y crujiente. ¡Buen provecho!

 

Sugerencias, trucos y consejos

  • Puedes servirlas tal cual o acompañarlas con la salsa que más te apetezca.
  • Las puntas podemos guardarlas en el congelador para añadirlas a un caldo de pollo.
  • Secar bien las alitas es uno de los pasos que más ayuda a conseguir una piel crujiente.
  • No hace falta añadir aceite pues las alitas tienen bastante piel y grasa. No obstante, a mí me gusta ponerle por el sabor.
  • No obstante, si le pones otras especias, sí que conviene humedecerlas con aciete para que las especias no se quemen. O si no, ponerle las especias una vez cocinadas.
  • Las alitas cocinadas se conservan hasta 3 días en la nevera, dentro de un recipiente bien cerrado.
  • Se pueden congelar una vez cocinadas y completamente frías. Guárdalas bien protegidas y consúmelas antes de 3 meses.
  • Para descongelarlas, pásalas a la nevera la noche anterior. Después, caliéntalas en la freidora de aire a 180 ºC unos 5 minutos, hasta que estén calientes y la piel recupere parte del crujiente.