
Receta de salmón a la plancha. Jugoso y en su punto
Autor: Damián Serrano Raciones: 2 Tiempo: Dificultad: Fácil Calorias/racion: 383 kcal
Ingredientes
- 400 g de salmón fresco (2 lomos con piel)
- 5 ml de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra molida
- Limón (opcional, para servir)
Elaboración
- Preparar el salmón. Revisamos los lomos y retiramos las espinas que puedan quedar con unas pinzas. Los secamos muy bien por todos lados, especialmente la piel. Salpimentamos justo antes de cocinarlos.
- Calentar la sartén. Ponemos una sartén amplia a fuego medio-alto y dejamos que coja temperatura. Añadimos el aceite al salmón y lo repartimos por toda la superficie.
- Dorar la piel. Colocamos los lomos con la piel hacia abajo y presionamos suavemente con una espátula durante unos segundos para que toda la piel toque la sartén. Después los dejamos quietos de 3 a 4 minutos. Veremos cómo la carne empieza a cambiar de color desde abajo hacia arriba.
- Dar la vuelta. Cuando la piel esté bien dorada y se desprenda con facilidad, damos la vuelta a los lomos con cuidado. Si todavía se agarra mucho, esperamos unos segundos más en lugar de forzarlos.
- Terminar la cocción. Cocinamos de 1 a 2 minutos por el otro lado, según el grosor y el punto que nos guste. Para un lomo grueso y jugoso, prefiero retirarlo cuando el centro todavía conserva un tono rosado.
- Servir. Retiramos inmediatamente de la sartén y servimos con la piel hacia arriba para que conserve mejor el crujiente. Podemos terminar con unas gotas de limón si nos apetece.
Sugerencias, trucos y consejos
- Podemos acompañarlo con verduras a la plancha, patatas cocidas o asadas, arroz o una ensalada.
- También le quedan muy bien el eneldo, el cebollino, una vinagreta de mostaza o una salsa de yogur.
- Secar bien la piel es uno de los detalles que más ayuda a que se dore y quede crujiente. ¡No te lo saltes!
- No movemos el salmón mientras se cocina por el lado de la piel. Cuando está bien dorado suele despegarse prácticamente solo.
- Si los lomos son más finos, reducimos el tiempo. Con piezas gruesas conviene cocinar más tiempo por la piel y muy poco por el lado de la carne.
- Si usamos salmón congelado, lo descongelamos completamente en la nevera y lo secamos especialmente bien antes de cocinarlo.
- Una vez cocinado, lo guardamos en un recipiente cerrado en la nevera y lo consumimos preferentemente en un máximo de 3 días.
- Se puede congelar ya cocinado, aunque perderá algo de jugosidad. Lo descongelamos lentamente en la nevera.
- Para recalentarlo, mejor hacerlo suavemente en una sartén tapada o unos minutos en el horno, solo hasta que vuelva a estar caliente para no resecarlo.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.