
Receta de quiche de romanesco, bacon y queso
Autor: Damián Serrano
Personas: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 150 g de harina (normal, integral, de espelta…)
- 75 g de mantequilla fría (o 50 g. de aceite de oliva)
- 1 huevo M
- Sal
- 500 g de col romanesco cortada en ramilletes
- 150 g de bacon o panceta en tiras
- 150 g de queso emmental rallado (o similar)
- 3 huevos camperos
- 200 ml de nata
- 200 ml de leche entera
- Nuez moscada
- Sal y pimienta negra
Elaboración
- Mezclar la harina con la mantequilla en cubos (o el aceite) hasta obtener una consistencia arenosa. Agregar una pizca de sal y el huevo. Mezclar lo justo para que se integren los ingredientes. Si fuera necesario, añadir agua cucharada a cucharada para que quede lisa y homogénea. Dejar reposar en la nevera unos 20 minutos.
- En una sartén, dorar la panceta o bacon sin necesidad de añadir aceite. Escurrir y reservar.
- Trocear la col romanesco. Procura que no haya trozos gordos de col romanesco, para que no se queme en el horno. Hacer trozos más o menos iguales. Si algunos fueran demasiado grandes, cortarlos por la mitad o en cuartos.
- Cocer la col romanesco hasta que esté tierna. En agua hirviendo o al vapor unos 5 minutos. Escurrir y salpimentar.
- Precalentar el horno a 175 ºC.
- Estirar la masa quebrada y cubrir un molde para quiche de 26 cm de diámetro. Pinchar en la base con un tenedor, colocar una hoja de papel de hornear y rellenar con peso (bolas de horneado o legumbres). Hornear 15 minutos.
- Batir los huevos con la nata y la leche. Salpimentar y sazonar con nuez moscada.
- Sacar la masa quebrada, retirar el peso y el papel de hornear. Espolvorear un poco del queso rallado en la base y colocar la col romanesco y las tiras de panceta. Verter la mezcla líquida y espolvorear el resto del queso rallado.
- Hornear unos 30 minutos hasta que se dore la superficie.
- ¡Y ya está! Sacar del horno y dejar reposar unos 10 minutos antes de servir. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Acompaña la quiche de romanesco, bacon y queso con una buena ensalada para un plato o cena. Por ejemplo esta ensalada de canónigos con queso y frutos secos.
- Para una versión más ligera, cambiar la nata por más leche.
- También puedes sustituir la nata y leche por ricotta.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.