
Receta de tarta crumble de cerezas
Autor: Damián Serrano Personas: 8 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 200 g de harina de trigo
- 100 g de mantequilla fría
- 1 huevo grande
- 1 cucharada de azúcar
- 1 pizca de sal
- 1 chorrito de leche fría de la nevera
- Ralladura de 1 limón
- 500 g de cerezas
- 2 cucharadas de fécula de maíz
- 2 o 3 cucharadas de azúcar
- 2 cucharaditas de vainilla
- Zumo de ½ limón
- 100 g de harina de trigo
- 100 g de mantequilla fría
- 100 g de azúcar
Elaboración
- Comenzamos preparando la masa quebrada. Ponemos en un bol la harina con la pizca de sal y el azúcar. Añadimos la mantequilla fría cortada en dados y la vamos integrando con la punta de los dedos hasta obtener una textura arenosa. No hay que trabajarla demasiado, solo lo justo para que la mantequilla se reparta.
- Separamos la clara de la yema del huevo. Reservamos la clara en la nevera y añadimos la yema a la masa junto con la ralladura de 1 limón y 2 cucharadas de leche fría. Mezclamos. Si vemos que cuesta un poco, podemos añadir 1 cucharada más de leche. No hace falta amasar. Formamos una bola, la aplastamos ligeramente, la metemos en un recipiente hermético y la dejamos reposar en la nevera durante 30 minutos.
- Mientras tanto, lavamos las cerezas, les quitamos el rabito y las deshuesamos. Las ponemos en un bol con la fécula de maíz, el azúcar, la vainilla y el zumo de 1/2 limón. Mezclamos bien y dejamos que reposen mientras terminamos el resto de la receta.
- Preparamos también el crumble. Para ello ponemos en otro bol la harina, el azúcar y la mantequilla fría en dados. Frotamos con los dedos hasta conseguir unas migas gruesas. La idea no es hacer una masa compacta, sino una mezcla desmigada, con trocitos irregulares, que luego se dorarán en el horno.
- Sacamos la masa de la nevera y la estiramos sobre una superficie ligeramente enharinada. Forramos con ella un molde de tarta, ajustándola bien a la base y los bordes. Recortamos el exceso de masa y pinchamos el fondo con un tenedor para que no se infle demasiado durante el horneado.
- Cubrimos la masa con papel de horno, ponemos encima unas legumbres secas o pesos de hornear y la cocemos durante 10 minutos a 180 ºC.
- Retiramos el peso y el papel, pintamos la base con la yema de huevo que habíamos reservado y horneamos 5 minutos más.
- Sacamos del horno y rellenamos la base con las cerezas con todo el jugo que hayan soltado. Repartimos bien para que quede una capa uniforme. Encima colocamos el crumble, cubriendo la superficie pero sin apretarlo.
- Horneamos la tarta en el horno precalentado a 180 ºC, con calor arriba y abajo, durante 40 a 45 minutos, o hasta que la masa esté cocida, el crumble bien dorado y el relleno burbujee un poco por los bordes. Si vemos que se dora demasiado pronto por arriba, la podemos cubrir con papel de aluminio los últimos minutos.
- ¡Y ya está! Una vez horneada, dejamos reposar la tarta hasta que esté fría antes de cortarla. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Para un toque más goloso, sirve con helado de vainilla y nata montada.
- Usa cerezas maduras, pero firmes. Si están demasiado blandas, soltarán más líquido y el relleno puede quedar menos compacto.
- La cantidad de azúcar del relleno depende mucho de la fruta. Con cerezas dulces, 2 cucharadas son suficientes. Si están algo ácidas, mejor poner 3.
- La fécula de maíz ayuda a espesar el jugo de las cerezas durante el horneado. No la quites, que luego se nota.
- Puedes añadir un poco de canela o almendra molida al crumble si quieres darle otro punto, aunque con vainilla y limón ya queda muy bien.
- Para que la masa quebrada quede más manejable, no te saltes el reposo en frío. Se estira mejor y encoge menos en el horno.
- Esta tarta se conserva bien 2 o 3 días en la nevera, tapada o en un recipiente hermético.
- También se puede dejar a temperatura ambiente unas horas si la vas a tomar el mismo día, siempre que no haga mucho calor.
- Se puede congelar una vez horneada, mejor en porciones y bien envuelta. Para descongelarla, pásala a la nevera durante unas horas.
- Para recalentarla, lo mejor es darle unos minutos de horno a 160 ºC para que el crumble recupere un poco su textura crujiente.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.