
Receta de risotto de calabacín (cremoso y lleno de sabor)
Autor: Damián Serrano Personas: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 400 g de arroz para risotto (variedad arborio o carnaroli)
- 500 g de calabacín
- 1 l de caldo de verduras o de pollo
- 150 ml de vino blanco
- 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva
- 30 g de mantequilla fría
- 50 g de queso parmesano
- 1 cebolla o 2 chalotas
- 1 zanahoria pequeña (opcional)
- 1 ramita de apio (opcional)
- 1 o 2 dientes de ajo
- 1 manojo pequeño de perejil
- Sal y pimienta negra molida
Elaboración
- Lavar muy bien el calabacín, porque lo vamos a usar con piel. Quitarle los extremos y cortarlo en trocitos pequeñitos.
- Pelar la cebolla o las chalotas y cortarlas en trocitos muy pequeños.
- Opcionalmente, hacer lo mismo con la zanahoria y el apio.
- Pelar los dientes de ajo, quitarles el germen y picarlos también fino.
- Poner a calentar el caldo. Sazonar con sal al gusto.
- En una sartén alta u olla, poner a calentar el aceite de oliva y, cuando esté caliente, sofreír la cebolla junto con la zanahoria y el apio, hasta que la primera esté tierna y translúcida. Esto puede durar unos 7 u 8 minutos a fuego medio. Remover con frecuencia para que no se queme.
- Echar ahora el ajo y mezclar bien. Sofreír 1 minuto, no más.
- Añadir el arroz, mezclar bien y rehogar un par de minutos, hasta que el los granos de arroz se vuelven translúcidos.
- Mojar con el vino blanco. Mezclar. Continuar la cocción un par de minutos a fuego medio para que el alcohol se evapore.
- Ahora, subir un poco el fuego y agregar poco a poco el caldo y remover casi constantemente hasta que el caldo se absorba.
- A medida que el caldo se absorbe, se añade más caldo y se remueve.
- A los 5 minutos, añadir el calabacín y mezclar.
- A los 16 minutos, probar el arroz y parar la cocción si ya está en su punto.
- Enseguida, incorporar un poco de perejil picado, pimienta molida al gusto, el queso parmesano rallado y la mantequilla en cubos. Mezclar bien y remover vigorosamente hasta que la mantequilla se haya fundido con el arroz.
- Y ya está. Servir enseguida. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- El caldo tiene que ser de calidad, que tenga buen sabor para que no nos quede un risotto insípido.
- La zanahoria y el apio son opcionales.
- También puedes darle un toque diferente, rehogando el calabacín con aceite de oliva unos minutos y añadirlo casi al final de la cocción del arroz.
- En lugar de perejil puedes echarle albahaca o incluso menta.
- Esta receta queda rica con queso pecorino en lugar de parmesano.
- La mantequilla debe estar lo más fría posible, sacada directamente de la nevera antes de echarla al arroz para conseguir que emulsione y quede un plato cremoso.
- Sirve enseguida el risotto, de lo contrario, si se deja reposar mucho empieza a quedar apelmazado y con una textura poco agradable.
- En el blog encontrarás más recetas con risotto. Prueba un riquísimo risotto de gorgonzola, para los amantes del queso; un rico risotto con gambas, hecho con un caldo de marisco que está para morirse; o un estupendo risotto de setas shiitake, los famosos champiñones japoneses.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.