
Receta de alboronía o pisto andaluz con calabaza y berenjena
Autor: Damián Serrano Personas: 4 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 300 g. de calabaza en trocitos
- 1 berenjena en trocitos
- 1 calabacín en trocitos (opcional)
- 1 pimiento rojo en trocitos
- 1 pimiento verde italiano en trocitos
- 1 cebolla picada
- 1 kg. de tomates triturados
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta
Elaboración
- Comenzar la alboronía sazonando con sal la berenjena y dejándola reposar dentro de un colador una media hora para que pierda el amargor.
- En una sartén, calentar un par de cucharadas de aceite de oliva y rehogar la cebolla junto con los pimientos, hasta que estén tiernos. Retirar y reservar.
- Añadir otra cucharada de aceite y rehogar el calabacín unos 10 minutos.
- Después, volver a reponer el aceite y hacer lo mismo con la berenjena unos 15 minutos o hasta que esté tierna.
- Por último, volver a reponer el aceite y añadir la calabaza. Rehogar igualmente unos 10 minutos, hasta que esté tierna.
- Mezclar el calabacín, la calabaza y la berenjena con el sofrito de cebolla y pimiento.
- Espolvorear el pimentón, mezclar y añadir el tomate y el laurel. Salpimentar.
- Calentar y cuando empiece a burbujear, bajar a fuego medio y dejar que el tomate se reduzca. Puede tardar una media hora. Remover con frecuencia para que el tomate no se pegue al fondo.
- Probar y rectificar de sal.
- ¡Y ya está! Que lo disfrutes. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- La alboronía o pisto andaluz puede servirse recién hecha o se puede dejar reposar hasta el día siguiente. El reposo le dice muy bien.
- El calabacín es opcional, pero siempre lleva calabaza y berenjena.
- Si al probarlo al final estuviera muy ácido para tu gusto, puedes añadir media cucharadita de azúcar para reducir la acidez.
- Te la puedes tomar con huevo frito y arroz blanco o patatas. Incluso mezclar con garbanzos. ¡No te lo pierdas!
- A mi la alboronía me gusta con bastante tomate, pero si lo deseas, puedes reducir la cantidad a la mitad, o incluso echar muy poco. Ten en cuenta que al ser una receta árabe, aún no se usaba el tomate en la cocina.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.