
Receta de brócoli al vapor
Autor: Damián Serrano Raciones: 2 Tiempo: Dificultad: Fácil
Ingredientes
- 500 g de brócoli
- Agua (para cocinar al vapor)
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra (para servir)
Elaboración
- Preparar el brócoli. Separamos los ramilletes procurando que tengan un tamaño parecido. Pelamos la parte exterior más dura del tronco y cortamos el interior en pequeños cuadraditos para poder cocinarlo junto con los ramilletes.
- Calentar el agua. Ponemos unos centímetros de agua en una cazuela y colocamos encima el cestillo o la vaporera procurando que el agua no llegue a tocar el brócoli. Llevamos a ebullición y esperamos hasta que salga vapor con fuerza.
- Cocer el tallo del brócoli. Colocamos el tallo del brócoli cortado en la vaporera sin amontonarlo demasiado y tapamos. Cocemos unos 3 minutos.
- Cocer el resto del brócoli. Luego añadimos los ramilletes del brócoli, volvemos a tapar y cocinamos de 5 a 7 minutos, contando desde que vuelve a salir vapor con fuerza. A partir de los 5 minutos comprobamos el punto pinchando la parte más gruesa de un ramillete. Debe entrar el cuchillo o el tenedor, pero todavía ofrecer un poco de resistencia.
- Servir. Retiramos el brócoli en cuanto esté a nuestro gusto, sazonamos con sal y pimienta y, si queremos, terminamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. ¡Y ya está! ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Cortar los ramilletes de un tamaño. Si mezclamos piezas enormes con otras pequeñas, unas estarán tiernas cuando las otras ya se hayan pasado.
- El tiempo empieza a contar cuando tenemos vapor abundante dentro de la cazuela.
- No hace falta abrir la tapa continuamente. Cada vez que lo hacemos perdemos vapor y alargamos la cocción.
- Si vamos a utilizar el brócoli después en una ensalada o queremos conservarlo para más tarde, podemos enfriarlo rápidamente una vez cocido para frenar la cocción y después escurrirlo muy bien.
- Además del aceite de oliva, queda muy rico con unas gotas de limón, una vinagreta de mostaza, una ajada o un poco de salsa de soja y sésamo.
- Para conservarlo, dejamos que pierda el exceso de calor y lo guardamos en un recipiente cerrado en la nevera. Es mejor consumirlo en un máximo de 3 días.
- Se puede congelar una vez cocinado, aunque al descongelarlo perderá algo de firmeza.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.