Ensaladas gourmet fáciles: cómo elevar sabores con aderezos caseros y toques ácidos
Cómo hacer ensaladas gourmet sencillas. Ideas para combinar hojas, verduras, proteínas y aderezos caseros con toques ácidos. Aprende a preparar en casa ensaladas rápidas, resultonas y llenas de sabor.

¡Hola, cocinillas! Cuando pensamos en ensalada muchas veces se nos viene a la cabeza el típico cuenco de lechuga con cuatro cosas, pero te aseguro que no tiene por qué ser así. Con un buen aliño casero, algún toque crujiente y un puntito ácido (vinagre, cítricos, incluso unas alcaparras bien puestas) puedes montar en nada unas ensaladas gourmet sencillas que parecen de restaurante, pero hechas en tu cocina, sin complicarte la vida.
La idea de este recopilatorio es justo esa: darte unas cuantas pistas para subir de nivel tus ensaladas del día a día sin que eso suponga estar una hora en los fogones. Partimos de recetas que ya tienes en el blog, con combinaciones diferentes de hojas, verduras asadas, frutas, quesos, legumbres o pato confitado, y las rematamos con aderezos caseros muy sencillos, casi siempre con un toque ácido que despierta todos los sabores.
¿Quieres saber cómo hacer ensaladas gourmet sencillas?
La base es siempre la misma: algo verde (hojas, hierbas frescas, incluso verduras asadas que hagan de “base”), un buen contraste de texturas (cremoso + crujiente) y un aliño casero bien equilibrado entre ácido, salado y graso. Con eso ya tienes medio camino hecho. A partir de ahí, vas jugando con ingredientes un poco más especiales: quesos con carácter, ahumados, frutos secos tostados, frutas de temporada, encurtidos, etc.
Para organizarte mejor, te puede venir bien pensar primero en el aliño: una vinagreta de Jerez, un toque de limón, un pesto ligero alargado con aceite de oliva… Luego eliges qué ingredientes van a acompañar a ese aliño y construyes la ensalada alrededor. Es mucho más fácil así que empezar al revés y, además, evitas que quede sosa o descompensada. Y ya sabes que en este blog tienes un montón de ideas para combinar ensaladas con platos principales, o simplemente montar una cena a base de picoteo.
Si te quedas con ganas de más, siempre puedes tirar del buscador del blog y escribir “ensalada”, “burrata”, “garbanzos”, “pimientos asados”, “pato”… Verás que salen un montón de opciones que puedes adaptar a tu gusto. Cambia una fruta por otra, otro tipo de fruto seco, otra hoja verde… La gracia de estas ensaladas gourmet fáciles es precisamente que se prestan mucho a improvisar con lo que tengas en la nevera.
A continuación te dejo cinco ideas de ensaladas chulas del blog que encajan perfecto con este concepto de “ensalada de diario pero con un puntito especial”.
1. Ensalada de burrata con tomate, salmón, aguacate y pesto
Una ensalada muy de “abrir y montar”, pero con resultado de escándalo. Tienes la cremosidad de la burrata y el aguacate, el contraste salado y ahumado del salmón y la frescura del tomate. El aliño es un pesto casero aligerado con aceite de oliva, que ya lleva su parte ácida gracias al vinagre o al limón que le pongas. Aquí el truco está en no pasarse con la cantidad de pesto: mejor un hilo fino bien repartido que ahogarlo todo.
2. Ensalada perigourdine (ensalada de pato)
Esta es de las que suenan muy sofisticadas pero, en realidad, la mayor parte del trabajo viene ya hecha gracias a los confits. Lleva mollejas de pato confitadas, magret ahumado, foie gras, mezcla de lechugas, nueces y picatostes. El aliño es una vinagreta clásica con aceite de nuez y vinagre de Jerez, que le da el toque ácido que limpia la grasa del pato y del foie. Es perfecta cuando quieres una ensalada que haga casi de plato único.
3. Ensalada de canónigos con calabaza asada, champiñones, queso y nueces
Aquí el punto “gourmet” viene sobre todo de las verduras asadas y el contraste de temperaturas. La calabaza va al horno hasta que quede tierna y ligeramente caramelizada, los champiñones se pueden saltear un momento, y todo se monta sobre una cama de canónigos con queso y nueces. El aliño suele ser una vinagreta sencilla con un buen vinagre (de Jerez o manzana, por ejemplo) que equilibre la dulzura de la calabaza. Se prepara sin prisas, pero tampoco es una receta complicada.
4. Ensalada con higos, jamón y queso
Una combinación muy de “ensalada de bistró”: fruta de temporada, jamón y un buen queso. Los higos aportan dulzor, el jamón ese toque salino y el queso (normalmente de sabor medio o fuerte) completa el conjunto. Lo importante aquí es el aderezo: una vinagreta con un punto más ácido de lo normal, que puede llevar vinagre de Módena o de Jerez y un poquito de miel para redondear. El resultado es una ensalada sencilla, pero con sabores que parecen mucho más trabajados de lo que realmente son.
5. Ensalada de cuscús y garbanzos con verduras
Esta ensalada tirando a “mezze” funciona muy bien tanto fría como a temperatura ambiente. El cuscús y los garbanzos hacen de base, acompañados de verduras en trocitos pequeños y un aliño con aceite de oliva, limón y alguna hierba fresca. Es una ensalada muy agradecida para jugar con toques ácidos: limón, un poquito de vinagre, incluso algún encurtido picado finito si te apetece. Se prepara rápido y llena bastante, así que es perfecta para llevar en táper o como parte de un bufé frío.

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.









