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Estoy hecho un Cocinillas

Receta de salsa holandesa casera

Salsa holandesa

¿Sabías que preparar tú mismo una salsa holandesa casera es muy fácil?  Esta receta describe en 5 simples pasos cómo no morir en el intento y regalarte con esta exquisita salsa. ¿La habéis probado con salmón? Yo me derrito por ella.

¿Quieres saber cómo hacer salsa holandesa casera?

Recientemente, en una conversación con mis compañeros de trabajo en el café de la tarde, salió el tema de que uno de ellos tenía invitados a cenar en casa esa noche. Nos dijo que quería irse pronto, pues quería comprar pescado para la cena y que iba a servirlo con salsa holandesa y hierbas. Entonces fue cuando le pregunté si él mismo prepararía la salsa holandesa. Me dijo que sí. Le pregunté también que si le costaba mucho hacerla, pues tenía entendido que es una de las salsas más difíciles de preparar. Me dijo que estaba equivocado, que la salsa tiene mala fama, pero que es muy fácil. Así que, lo siguiente fue decirle que si quería, estaba invitado a cenar a mi casa con una condición: que me enseñara a preparar salsa holandesa. Y aceptó.

Aquí está la receta:

Salsa holandesa

Receta de salsa holandesa casera

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Personas: Acompañamiento para 4 Tiempo: Dificultad: Fácil

Ingredientes

  • 2 yemas de huevo
  • 175 g de mantequilla (aunque sobrará un poco, depende de los huevos)
  • Zumo de limón
  • Sal

Elaboración

  1. Clarificar la mantequilla. Esto es, derretirla al baño maría* a fuego bajo y sin remover y luego retirar con cuidado la capa espesa que flota. Apartar del fuego y dejar templar.
  2. Coloca las yemas en un bol resistente al calor sobre un cazo con agua tibia (50 ºC aproximadamente) y mantén el agua a esta temperatura durante la preparación. Bate las yemas con unas varillas hasta que doblen su volumen. Tienen que quedar bien batidas y aclararse.
  3. Incorpora un chorrito de la mantequilla derretida sin dejar de batir. Continúa batiendo hasta que se integre bien, controlando que no se caliente demasiado ya que de lo contrario el huevo empezará a coagularse. Si sube en temperatura, retira el bol del cazo.
  4. Repite el paso anterior hasta terminar con la mantequilla o hasta que quede con el espesor deseado.
  5. Por último, y fuera del cazo, añade una pizca de sal y unas gotas de limón y vuelve a mezclar.
  6. Y ya está. ¡Buen provecho!


Sugerencias, trucos y consejos

  • Puedes utilizar la salsa holandesa para acompañar pescados, como el salmón, por ejemplo.
  • La dificultad de la salsa es que hay que prepararla justo antes de consumirla, pues pierde rápidamente la estabilidad. También se puede mantenerla un rato en el bol sobre el agua tibia, para que no se enfríe.
  • (*) Para hacer un baño maría, coloca un cazo con agua a calentar, pero sin que llegue a hervir, coloca otro cazo más pequeño dentro o un bol resistente al calor, pero sin que llegue a tocar el agua (se calienta con el vapor).
  • Si la salsa empieza a espesarse mucho antes de terminar con la mantequilla, baja el fuego, añade un chorrito de agua y continúa batiendo.
  • Las claras de huevo que no utilices puedes congelarlas para usarlas otro día.
  • Puedes ayudarte con un termómetro de cocina para controlar la temperatura del agua.
  • En el blog encontrarás más recetas de salsas. Prueba la salsa ranchera o la mayonesa a la francesa. ¡Te encantarán!

 
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Ahora ya sabes cómo hacer salsa holandesa casera

¡Hasta pronto!