Cómo conseguir que la carne de cerdo quede tierna según el corte
Cómo cocinar cada corte de cerdo para que quede tierno y jugoso. Consejos para acertar con cortes como el lomo, el secreto, las carrilleras y las costillas. ¡Verás qué fácil!

¡Hola, cocinillas! ¿A ti te pasa que te da la sensación que con la carne de cerdo no siempre aciertas a la primera? El lomo puede quedar seco en un momento y las carrilleras, en cambio, a veces parecen no ablandarse nunca. ¡No te preocupes! Estás de suerte, porque aquí vamos a discutir ciertos puntos para que te queden siempre en el punto perfecto. ¿Nos acompañas? Porque no siempre es cuestión de darle más vueltas a la receta, que no siempre es el problema, sino de conocer bien y respetar el corte que tenemos entre manos.
Y es que, por si no te lo habías imaginado ya, aunque todo sea carne de cerdo, no se puede cocinaría igual una chuleta que una pieza para guisar. Cada una tiene su punto y, cuando lo encuentras, es que no hay color en el resultado. Aquí te cuento yo cómo me organizo yo según el corte. ¡Sigue leyendo!
¿Quieres saber cómo conseguir que la carne de cerdo quede tierna según el corte?
Para empezar, conviene elegir la pieza pensando en lo que vamos a preparar. En la selección de diferentes cortes de carne de cerdo de alta calidad hay opciones para cocinar a la plancha, asar o guisar. Después, toca ajustar el tiempo. Pero tienes que saber que no hay una regla única para toda la carne de cerdo.
El lomo y el solomillo tienen poca grasa y agradecen una cocción corta. Si los hacemos en filetes, los vigilamos y los sacamos en cuanto estén hechos. A mí me parece que aquí es donde más fácil resulta pasarse: nos ponemos con otra cosa, pensamos que un minuto más no importa y luego la carne ya está seca. Si es una pieza entera, podemos dorarla primero y acabarla en el horno, comprobando el punto según su tamaño.

El secreto y la presa tienen más grasa infiltrada. Quedan bien a la plancha, pero no hace falta poner el fuego al máximo. Dejamos que se hagan por un lado, les damos la vuelta y vigilamos que la grasa no se queme. Puedes ver un ejemplo en mi receta de secreto de cerdo a la plancha.
Las carrilleras necesitan tiempo. Al principio siguen firmes y es tentador subir el fuego para acelerar, pero lo mejor es cocinarlas despacio hasta que se ablanden. Las costillas también admiten una cocción larga, al horno o en guiso. Si las hacemos con salsa, procuramos que no se queden sin líquido durante la cocción. En el blog tienes estas carrilleras de cerdo y las costillas en salsa barbacoa.
Hay dos cosas más que suelo tener en cuenta, que esto vale con cualquier tipo de carne. ¡Hasta con el pollo! Secamos la carne antes de ponerla en la sartén para que se dore bien.
Pero, por supuesto, otra cosa muy importante es que no llenamos la sartén de golpe, porque entonces baja el calor y empieza a soltar líquido y entonces enlugar de cocinarse en su punto lo que pasa es que se recuece. ¡Ah! Y si quieres el máximo de jugosidad, cuando cocinamos una pieza grande, la dejamos reposar unos minutos antes de cortarla, para que los jugos se asienten.

Y, para acabar, te lo resumo en pocas palabras. ¡Para que se te quede! El lomo y el solomillo necesitan que controlemos el fuego y no pasarse con el tiempo. Las carrilleras y las costillas, por el contrario, les gusta que tengamos paciencia con ellas para que nos queden en su punto.
Ahora, ya puedes contarnos, a ti ¿qué corte se te resiste en casa? Cuéntanoslo aquí un poquito más abajo en los comentarios. ¡Arreglaremos todas tus dudas para que cocines siempre la carne de cerdo de la mejor manera posible!

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.









