¡Me encantan!

Había un bar donde los ponían muy ricos, me quedé sin bar y sin setas. Que además, era la única forma de la que mi novio come setas, jajaja.

Eso sí, no molaban tanto como estas. Son laminitas finas, pero así, champiñoncitos enteros tiene que ser una pasada. Qué pena que no me atreva a prepararlos en casa.

No sabía que se llevaban en Dublín. Pasaba allí todos los meses de julio, pero era pequeña, así que supongo que no me movía en esos ambientes, y a lo mejor no es un plato típico que en las casas sí hagan. Me fijaré, que quiero volver para enseñarle a mi novio la ciudad de arriba a abajo, jajajaja

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