Receta de sepia encebollada. Fácil, jugosa y llena de sabor
Cómo hacer sepia encebollada. Receta fácil paso a paso. Una sepia tierna y jugosa en una salsa de cebolla con ese punto marinero que apetece siempre.

¡Hola, cocinillas! Pocas cosas dan más rabia que preparar sepia con toda la ilusión y que luego quede dura, ¿verdad? Como si estuvieras masticando una goma. A mí me gusta mucho en guisos como esta sepia encebollada porque, cuando se cocina bien, cambia totalmente. Se vuelve tierna, jugosa y encima con esa salsa, con un fondo marinero sencillo, te dejará muy buen recuerdo del plato. ¡La vas a hacer muchas veces más!
¿Quieres saber cómo hacer sepia encebollada?
Esta receta de sepia encebollada es bastante sencilla, pero necesita su tiempo para que quede perfecta. Vamos a usar mucha cebolla, concretamente más o menos el mismo peso de sepia que de cebolla. Pero no te preocupes, que al final queda una salsa deliciosa.
A diferencia de muchas otras recetas, yo hoy he usado pimentón, tomate y orégano. Tres ingredientes que si bien no aparecen mucho en otras recetas de platos encebollados, sí que te comiendo que pruebes con la sepia, porque le da un punto que enamora. ¿Y el truco para que quede tierna y jugosa? Pues mucho mimo y una cocción lenta. No hay más.

Si te gustan este tipo de recetas marineras, en el blog tienes también la sepia al ajillo, las patatas con sepia y los calamares encebollados. Y si te quedas con ganas de más, usa el buscador del blog, que hay bastantes ideas con sepia, calamares y guisos marineros.
Receta de sepia encebollada. Fácil, jugosa y llena de sabor
Ingredientes
- 500 g de sepia limpia
- 500 g de cebolla
- 2 o 3 dientes de ajo
- 200 ml de caldo de pescado o agua
- 75 g de tomate triturado o salsa de tomate
- 1 chorrito de vino blanco
- 1 hoja pequeña de laurel
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce
- Orégano seco al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra molida
Elaboración
- Preparar la sepia. Limpiamos la sepia si necesario. Secamos bien con papel de cocina y la cortamos en trozos medianos. Mejor no hacerlos demasiado pequeños, porque encogen un poco durante la cocción.

- Cortar la cebolla y el ajo. Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana fina. Pelamos también los dientes de ajo y los picamos muy fino o los machacamos.

- Rehogar la sepia. Ponemos una cazuela amplia al fuego con un chorrito de aceite de oliva. Cuando esté caliente, añadimos la sepia y la rehogamos unos minutos, hasta que cambie de color y empiece a soltar su jugo.

- Añadir la cebolla. Incorporamos toda la cebolla, la hoja de laurel y un poco de sal. Mezclamos bien, bajamos el fuego y dejamos que la cebolla se vaya pochando despacio con la sepia.

- Pochar la cebolla. Tapamos la cazuela y dejamos cocinar a fuego suave, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté muy tierna y la sepia empiece a ablandarse. La clave para que la sepia quede tierna es esta cocción tranquila, sin prisas, dejando que se haga con la humedad de la cebolla.

- Añadir el ajo. Cuando la cebolla esté bien caída, incorporamos el ajo picado. Mezclamos y dejamos cocinar 2 o 3 minutos, vigilando que no se queme.
- Incorporar el pimentón. Bajamos el fuego al mínimo o apartamos la cazuela un momento. Añadimos el pimentón dulce y removemos enseguida para que se reparta bien y no amargue.

- Reducir el tomate. Añadimos el tomate triturado y lo dejamos reducir al máximo, hasta que pierda casi toda el agua y quede bien concentrado.

- Terminar la cocción. Entonces echamos un chorrito de vino blanco, dejamos reducir de nuevo y cubrimos con 200 ml de caldo de pescado o agua. Añadimos orégano seco al gusto, ajustamos de sal y pimienta y dejamos cocer unos 30 minutos más a fuego suave. La salsa tiene que quedar melosa y la sepia tierna al pincharla. Si vemos que se queda seca antes de tiempo, añadimos un poquito más de caldo o agua.
- ¡Y ya está! Dejamos reposar la sepia encebollada unos minutos antes de servir para que la salsa se asiente. ¡No te olvides el pan! ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Queda genial con patatas fritas, patatas cocidas o al vapor, arroz blanco…
- La clave para que la sepia quede tierna es la cocción. Primero se rehoga, pero luego hay que dejarla cocinar despacio con la cebolla y después con el caldo.
- Si durante la cocción ves que se queda sin líquido, añade un poco más de caldo de pescado o agua, siempre en pequeñas cantidades.

- El tomate conviene reducirlo bien antes de añadir el vino. Así la salsa queda más concentrada y no con sabor a tomate crudo.
- El caldo de pescado le da más sabor, pero con agua también queda rica si la sepia es buena y la cebolla está bien trabajada.
- Para conservarla, deja que se enfríe y guárdala en un recipiente hermético en la nevera. Aguanta bien 2 o 3 días.
- Se puede congelar una vez hecha. Mejor en porciones y con su salsa. Para descongelarla, pásala a la nevera el día antes y luego caliéntala a fuego suave, añadiendo un chorrito de agua o caldo si la salsa se ha quedado muy espesa.

Ahora ya sabes cómo hacer sepia encebollada
¡Anímate a prepararla en casa! Es una receta de esas que parecen más difíciles de lo que son. Solo hay que respetar los tiempos y dejar que la cazuela haga su trabajo. La sepia queda tierna, la cebolla melosa y el conjunto tiene ese puntito marinero que siempre apetece.
Cuando la hagas, cuéntame qué tal te ha quedado. Me interesa mucho saber si la has acompañado con arroz, patatas o pan, que aquí cada persona tiene su ritual. Y si tienes alguna duda con la cocción de la sepia, déjamela en comentarios y la vemos.
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¡Hasta pronto, cocinillas!

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.


















