Receta de ensalada de kale y tomate
Cómo hacer ensalada de kale y tomate. Receta fácil paso a paso para conseguir una kale tierna y agradable con un sencillo masaje antes de aliñarla.

¡Hola, cocinillas! A mí la kale cruda me gusta mucho, pero esas hojas demasiado firmes pueden arruinarme una ensalada. Cuando conseguimos ablandarlas un poco, sin perder del todo su textura, la cosa cambia bastante. Quedan de un verde intenso, tiernas pero todavía crujientes y mucho más agradables al comer.
En esta ensalada me gusta especialmente el contraste entre las hojas, la jugosidad de los tomates y la frescura del pepino. El aliño queda ligeramente ácido, justo para acompañar las verduras sin esconderlas.
Además, admite pequeños cambios según lo que tengamos en la nevera y funciona como entrante o acompañamiento.
¿Quieres saber cómo hacer ensalada de kale y tomate?
Esta ensalada de kale y tomate es muy fácil y está pensada para 2 personas. Además de la col rizada, vamos a utilizar tomates cherry, pepino y cebolleta, con aceite de oliva y vinagre balsámico.
Primero retiramos las partes más duras de la kale y cortamos las verduras. Después trabajamos las hojas con aceite y sal hasta que pierdan rigidez, incorporamos el resto y terminamos de aliñar.

Si quieres más ideas, prueba mi ensalada de tomate, la ensalada griega o la ensalada de lentejas. También puedes utilizar el buscador del blog para encontrar otras ensaladas.
Receta de ensalada de kale y tomate
Ingredientes
- 150 g de kale
- 250 g de tomates cherry
- 1/2 pepino
- 2 cebolletas pequeñas
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de vinagre balsámico
- Sal
- Pimienta negra molida
Elaboración
- Preparar las hojas de kale. Lavamos bien la kale, la escurrimos y la secamos. Retiramos los tallos y nervios centrales más gruesos y troceamos las hojas con las manos en piezas de bocado.
- Cortar todas las verduras. Lavamos los tomates y el pepino. Cortamos los tomates cherry por la mitad y el pepino en trozos. Limpiamos las cebolletas y las cortamos en rodajas finas, aprovechando parte del tallo verde.
- Masajear bien la kale. Ponemos las hojas en un bol amplio, añadimos 1 cucharada de aceite y una pizca de sal. Las masajeamos con las manos 2 o 3 minutos, apretándolas y frotándolas suavemente, hasta que pierdan rigidez, reduzcan un poco su volumen y se vean más verdes.

- Mezclar todos los ingredientes. Incorporamos los tomates, el pepino y la cebolleta al bol con la kale. Mezclamos con suavidad para repartir bien las verduras sin aplastar los tomates.

- Terminar de aliñar la ensalada. Añadimos las 2 cucharadas de aceite restantes, el vinagre balsámico y un poco de pimienta. Mezclamos, probamos y ajustamos de sal antes de servir.
Sugerencias, trucos y consejos
- Retira los tallos y nervios centrales más gruesos. Son fibrosos y pueden seguir resultando duros después del masaje.
- No hace falta estrujar las hojas con demasiada fuerza. Basta con trabajarlas hasta notar que se vuelven más flexibles. Con una kale tierna puede bastar con 1 o 2 minutos.
- Utiliza tomates maduros pero firmes para que aporten jugosidad sin deshacerse al mezclar.
- Si quieres un aliño más intenso, puedes sustituir el balsámico por vinagre de Jerez o de vino.
- Puedes dejar la kale lavada, troceada y masajeada con antelación en un recipiente cerrado en la nevera. Corta el resto de las verduras cerca del momento de servir.
- Una vez preparada, lo ideal es consumirla en el momento. Si sobra, guárdala en un recipiente hermético en la nevera hasta el día siguiente. El tomate y el pepino soltarán agua y perderá textura. No recomiendo congelarla ni recalentarla.

Ahora ya sabes cómo hacer ensalada de kale y tomate
Si alguna vez has probado la kale cruda y su textura no te ha convencido, yo le daría otra oportunidad así. El masaje hace que deje de resultar correosa sin perder por completo su mordida. Después solo queda añadir las verduras, aliñar y servir. Es una forma muy agradable de disfrutarla en crudo y queda estupenda en la mesa.
Cuando prepares esta ensalada de kale y tomate, cuéntame qué te ha parecido. Puedes dejarme un comentario con cualquier duda, decirme si has cambiado algún ingrediente o contarme cómo sueles aliñar tú la kale. También me interesa saber cuánto tiempo has masajeado las hojas y si así te ha resultado más agradable su textura.
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¡Hasta la próxima receta!

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.











