Receta de pizza de boletus
Cómo hacer pizza de boletus. Receta fácil paso a paso con masa crujiente, mozzarella fundida y mucho sabor a setas.

¡Hola, cocinillas! Hoy te traigo una pizza de boletus sencilla, pero con mucho encanto. Una pizza fácil, aromática y de esas que desaparecen rápido de la mesa. Si la quieres servir de nivel, puedes coronarla con un huevo a baja temperatura y un toque de salsa de trufa, como hacen en el restaurante en Alcalá de Henares Fino Bar. Yo aquí te propongo una versión más de andar por casa, pero con ese punto elegante que tienen las setas cuando se tratan bien. No hace falta mucho más para que quede una pizza bien rica.
¿Quieres saber cómo hacer pizza de boletus?
Esta pizza de boletus es bastante fácil de preparar y queda muy vistosa. Vamos a usar una base de pizza, que perfectamente puedes hacer la masa de pizza estilo italiano, salsa de tomate, mozzarella, boletus y albahaca fresca para terminar. Si tienes boletus frescos, perfecto. Y si no, también te cuento cómo hacerla con boletus congelados o secos.
Primero saltearemos las setas para que pierdan humedad y cojan sabor. Luego montaremos la pizza con una capa fina de tomate, queso y los boletus ya preparados. Después irá al horno bien caliente hasta que el borde quede dorado y la base crujiente. Al salir, unas hojas de albahaca fresca y lista para cortar.

Si te gustan este tipo de recetas, en el blog puedes encontrar más ideas que van muy en esta línea, como la pizza 4 estaciones o la pizza cuatro quesos, por si te apetece seguir con el horno encendido. Si lo que te pierden son las setas, prueba también el risotto de perretxikos, el risotto de calabaza, setas y castañas o la pasta con salmón ahumado y setas o champiñones. Usa el buscador del blog cuando tengas boletus, champiñones, shiitake o cualquier seta que quieras aprovechar. A mí estas recetas me encantan porque parecen más elaboradas de lo que son. Y eso, oye, siempre viene bien.
Receta de pizza de boletus
Ingredientes
- 250 g de masa de pizza
- 100 g de salsa de tomate
- 200 g de mozzarella
- 100 g de parmesano rallado
- 250 g de boletus frescos
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra molida
- Albahaca fresca
- Sémola fina o harina (para estirar la masa)
Elaboración
- Primero preparamos todo lo que vamos a necesitar, que luego la pizza se monta en un momento y conviene no andar buscando cosas con las manos llenas de harina. Limpiamos los boletus con un paño ligeramente húmedo o con un cepillito, retirando bien la tierra. Si la base del pie está fea, la cortamos. Después los laminamos no demasiado finos, para que se noten al morder. Pelamos también el diente de ajo y lo picamos muy fino.
- Ponemos una sartén al fuego con el aceite de oliva y añadimos los boletus. Los salteamos a fuego medio alto durante unos minutos, hasta que suelten el agua y empiecen a dorarse un poco. Añadimos el ajo picado, salpimentamos y rehogamos 1 minuto más, lo justo para que el ajo dé sabor sin llegar a quemarse. Retiramos del fuego y reservamos.
- Si vamos a usar boletus congelados, lo mejor es saltearlos directamente sin descongelar o descongelarlos antes sobre un colador, secándolos muy bien después. Lo importante es que pierdan la humedad antes de ir a la pizza, porque si no la masa se puede quedar blanda. Si usamos boletus secos, los hidratamos en agua templada durante unos 20 o 30 minutos, los escurrimos bien y los salteamos igual que los frescos. El agua de remojo, bien colada, se puede guardar para otra receta, que tiene bastante sabor.

- Precalentamos el horno a 250 ºC, o a la temperatura máxima que permita, con la bandeja dentro para que se caliente bien. Si tienes piedra de horno o acero para pizza, úsalo, porque se nota bastante en la base. Mientras tanto, estiramos la masa sobre la encimera con un poco de sémola fina o harina, dejando el borde algo más grueso para que suba y quede crujiente.
- Pasamos la masa a un papel de hornear y extendemos por encima una capa fina de salsa de tomate. No conviene pasarse, que una pizza con demasiado tomate se vuelve pesada y además humedece la base. Repartimos el parmesano rallado, la mozzarella troceada o rallada y colocamos encima los boletus salteados. Terminamos con un hilo pequeño de aceite de oliva.
- Llevamos la pizza al horno sobre la bandeja ya caliente y la horneamos de 10 a 15 minutos, según el horno y el grosor de la masa. Tiene que quedar con el borde dorado, la base cocida y el queso bien fundido. Si vemos que por arriba le falta un poco de color, podemos dejarla 1 o 2 minutos más vigilando de cerca, porque del dorado bonito al quemado triste hay muy poca distancia.
- Sacamos la pizza del horno y la dejamos reposar 1 minuto, nada más, para que el queso se asiente un poco. Añadimos unas hojas de albahaca fresca por encima y la cortamos en porciones. A mí me gusta servirla enseguida, cuando la masa todavía cruje y los boletus conservan ese aroma tan rico.
Sugerencias, trucos y consejos
- No laves los boletus bajo el grifo si no es imprescindible, porque absorben agua y luego cuesta más saltearlos bien.
- Si quieres un sabor más intenso, puedes mezclar boletus frescos con un poco de boletus seco hidratado.
- La mozzarella mejor escurrida y secada con papel de cocina si viene en bola, así no suelta tanta agua en el horno.
- Puedes añadir unas lascas de parmesano al salir del horno, pero sin pasarte para no tapar el sabor de las setas.
- Un toque de tomillo fresco también le queda muy bien, sobre todo si no tienes albahaca.
- Si usas masa comprada, sácala de la nevera un rato antes para que sea más fácil de estirar.
- Se puede congelar una vez horneada, aunque la textura de la masa pierde un poco.
- Para descongelarla, mejor pasarla a la nevera unas horas y recalentarla en horno o sartén tapada, nunca en microondas si quieres recuperar algo de crujiente.

Ahora ya sabes cómo hacer pizza de boletus.
Anímate a prepararla en casa porque es una de esas pizzas que quedan de restaurante, pero sin complicarte demasiado. Si tienes una buena masa y unas setas con sabor, ya tienes medio trabajo hecho. Además, puedes adaptarla bastante según lo que tengas por casa, que eso siempre viene bien. Pruébala un día con calma, con el horno bien caliente, y verás qué diferencia. Ya te digo que el olor al sacarla del horno merece la pena.
Cuando la hagas, cuéntame qué tal te ha quedado, si has usado boletus frescos, congelados o secos, y si le has dado tu toque personal. Me encanta leer esas pequeñas variaciones que salen en cada cocina, porque muchas veces de ahí salen ideas buenísimas. Si tienes dudas con la masa, el horno o las setas, déjamelo también en comentarios. A veces un detalle pequeño cambia bastante el resultado. Y así vamos afinando la receta entre todas las cocinas.
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¡Hasta pronto!

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.











