Receta de cogollos al ajillo (cogollos a la cordobesa)
Cómo hacer cogollos al ajillo. Receta fácil paso a paso. Los famosos cogollos a la cordobesa. Un entrante sabroso, ligero y listo en menos de 10 minutos. ¡¿A qué esperas?!

¡Hola, cocinillas! Hay recetas sencillísimas que se quedan un poco a la sombra de platos más conocidos. Es lo que pasa con el salmorejo cordobés, quizá la receta más famosa de la cocina cordobesa, pero estos cogollos al ajillo tampoco se quedan atrás. Solo llevan unas láminas de ajo doraditas, un buen aceite de oliva y poco más. El resultado es una combinación la mar de sabrosa y encima es que se preparan en un momento.
¿Quieres saber cómo hacer cogollos al ajillo?
Los cogollos al ajillo, conocidos también como cogollos a la cordobesa, son una ensalada muy fácil que viene genial como entrante o como acompañamiento. La lista de ingredientes es corta: cogollos de lechuga, ajo, aceite de oliva virgen extra, sal y un toque de pimienta negra.
Para prepararlos vamos a cortar los cogollos por la mitad y a colocarlos directamente en el plato. Después doraremos unas láminas de ajo en aceite de oliva y las repartiremos por encima junto con el aceite todavía caliente. Es de esas recetas en las que conviene servir enseguida, para disfrutar el contraste entre el cogollo fresco y el ajillo.

En este blog puedes encontrar otras ensaladas con muy pocos ingredientes que también se montan sin complicarse demasiado. Prueba la ensalada de rúcula, pera y parmesano, la ensalada de tomate y cebolla o la ensalada caprese. Y echa un vistazo al buscador del blog, que hay bastantes ideas rápidas para improvisar un entrante con cuatro cosas.
Receta de cogollos al ajillo (cogollos a la cordobesa)
Ingredientes
- 1 cogollo de lechuga grande
- 4 dientes de ajo
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra molida
Elaboración
- Preparar los ingredientes. Retiramos las hojas exteriores del cogollo si tienen alguna parte estropeada. Lo lavamos con cuidado y lo escurrimos bien.
- Cortar los ajos. Pelamos también los dientes de ajo y los cortamos en láminas finas. Intentaremos que tengan un grosor parecido para que se doren más o menos al mismo tiempo.

- Partir el cogollo. Cortamos el cogollo por la mitad a lo largo, atravesando también la base. Dejamos parte del tronco para que las hojas permanezcan juntas y las dos mitades no se desmonten al servirlas.

- Salpimentar los cogollos. Colocamos las dos mitades en un plato con la parte cortada hacia arriba. Añadimos una pizca de sal y un poco de pimienta negra molida.

- Dorar los ajos. Ponemos el aceite de oliva virgen extra en una sartén pequeña y lo calentamos a fuego medio. Incorporamos las láminas de ajo y las dejamos cocinar hasta que empiecen a tomar un color dorado suave. No conviene despistarse, porque pasan de estar en su punto a quemarse bastante rápido.

- Montar los cogollos al ajillo. Apartamos la sartén del fuego y repartimos inmediatamente los ajos y el aceite caliente por encima de los cogollos.
- ¡Y ya está! Los servimos recién preparados, cuando las hojas siguen crujientes y el ajo todavía está calentito. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- Seca bien el cogollo después de lavarlo. Si queda demasiada agua entre las hojas, el aliño perderá intensidad y el aceite caliente puede salpicar.
- No pongas el fuego demasiado fuerte al dorar los ajos. Es mejor dejar que cojan color poco a poco.
- Retira la sartén cuando los ajos estén ligeramente dorados. Terminarán de hacerse con el propio calor del aceite.
- Puedes cortar el cogollo en cuatro partes si utilizas uno muy grande o quieres servirlo para picotear.
- Si te gusta el punto ácido, puedes añadir unas gotas de vinagre de Jerez. No es imprescindible y conviene echar muy poco para que no tape el sabor del ajo.
- Es mejor preparar los cogollos al momento. Una vez aliñados, las hojas van perdiendo su textura crujiente.
- Si sobra alguno, guárdalo en un recipiente cerrado en la nevera y consúmelo al día siguiente. Estará más blando, pero se puede comer perfectamente.

Ahora ya sabes cómo hacer cogollos al ajillo
Como has visto, preparar estos cogollos a la cordobesa no tiene ningún misterio. Con un cogollo fresco, unos ajos bien doraditos y un aceite de oliva que esté rico puedes montar este entrante en apenas 10 minutos. También quedan genial para acompañar una comida de picoteo, una carne o un pescado.
Anímate a preparar la receta en casa y cuéntame qué te ha parecido. Si tienes alguna duda, le das tu propio toque o conoces otra manera de hacer los cogollos al ajillo, puedes dejarme un comentario. Estas recetas tan sencillas suelen tener pequeñas variantes según la casa y eso siempre da ideas.
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¡Hasta pronto, cocinillas!

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.














