Receta de macarrones con nata y bacon
Cómo hacer macarrones con nata y bacon. Receta fácil paso a paso. Con trucos para que la salsa quede bien cremosa y la pasta en su punto hasta el último bocado.

¡Hola, cocinillas! Estos macarrones con nata y bacon me traen recuerdos de mi época universitaria. ¡Cuántas veces me los habré preparado! Esa salsa que se mete por los huecos de la pasta, ese bacon en trocitos bien dorado y crujiente y ese olor a queso es que me tranportan directamente a mi cocina de estudiante. ¡Qué hambre!
¿Quieres saber cómo hacer macarrones con nata y bacon?
Estos macarrones con nata y bacon son una receta bastante contundente, sí, pero de las que apetecen de vez en cuando y dejan el plato limpio. Son muy fáciles de preparar y no necesitas nada raro para la salsa.
A mí me gusta hacer un sofrito primero. Creo que la cebolla pochada le da un fondo ligeramente dulce que me gusta mucho. Lo que no puede faltar tampoco, por supuesto, es condimentarla con bien de orégano, que pone ese toque que se reconoce nada más acercarse al plato.

Para seguir con platos parecidos, puedes probar los macarrones con tomate y carne picada, la pasta con salmón ahumado y nata o estos macarrones gratinados con bechamel y queso. Y si no, date una vuelta por el buscador del blog donde seguro encontrarás muchas más recetas de pasta para ir variando.
Receta de macarrones con nata y bacon
Ingredientes
- 200 g de macarrones
- 150 g de bacon (cortado en dados o tiras pequeñas)
- 200 ml de nata para cocinar
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 50 g de queso parmesano (recién rallado)
- 1 cucharada de orégano seco
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra molida
Elaboración
- Preparar los ingredientes. Pelamos la cebolla y los dientes de ajo. Picamos ambos bastante finos, cortamos el bacon en dados pequeños y rallamos el parmesano.
- Dorar el bacon. Ponemos el bacon en una sartén amplia sin añadir aceite y lo cocinamos a fuego medio hasta que suelte parte de su grasa y quede bien dorado. Lo retiramos con una espumadera y lo reservamos.

- Pochar la cebolla. Incorporamos la cebolla a la misma sartén y añadimos el aceite únicamente si el bacon ha soltado poca grasa. La cocinamos a fuego medio-bajo de 8 a 10 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que esté tierna y ligeramente dorada.

- Añadir el ajo. Echamos el ajo picado y lo rehogamos alrededor de 1 minuto, procurando que no llegue a tostarse demasiado porque podría amargar.
- Preparar la salsa. Devolvemos a la sartén casi todo el bacon. Reservamos un poco de bacon para decorar el plato.

- Agregar la nata. Acto seguido, añadimos la nata y mezclamos bien. Dejamos que se caliente durante 2 o 3 minutos a fuego suave, sin permitir que hierva con fuerza.

- Condimentar la nata. Incorporamos unos 40 g de parmesano, el orégano y pimienta negra al gusto. Removemos hasta que el queso se funda. Probamos la salsa antes de añadir sal, pues tanto el bacon como el parmesano ya aportan bastante.

- Cocer los macarrones. Mientras preparamos la salsa, ponemos a calentar abundante agua con sal. Cuando hierva, añadimos los macarrones y los cocemos el tiempo indicado en el paquete para que queden al dente menos 2 minutos. Antes de escurrirlos, reservamos medio vaso del agua de cocción.

- Mezclar la pasta. Incorporamos los macarrones escurridos a la sartén y los mezclamos con la salsa durante los 2 minutos que quedaban a fuego muy suave. Añadimos un poco del agua de cocción reservada hasta conseguir una salsa cremosa que se adhiera bien a la pasta.

- ¡Y ya está! Servimos los macarrones enseguida y repartimos por encima el bacon reservado, el resto del parmesano, una pizca de orégano y un poco más de pimienta negra. ¡Buen provecho!
Sugerencias, trucos y consejos
- La nata debe calentarse a fuego suave. Un hervor fuerte o una cocción demasiado larga harán que la salsa quede pesada y excesivamente espesa.
- El bacon se dora mejor empezando con la sartén fría y dejando que vaya soltando la grasa poco a poco.
- Puedes sustituir el parmesano por grana padano, pecorino o un queso curado que se funda bien.
- También puedes añadir champiñones laminados. Saltéalos después de retirar el bacon y antes de pochar la cebolla.

- Guarda las sobras en un recipiente cerrado en la nevera y consúmelas en un máximo 1 día.
- No recomiendo congelarlos porque la salsa de nata puede separarse y la pasta pierde bastante textura.
- Para recalentarlos, ponlos en una sartén a fuego suave con un chorrito de leche, nata o agua. Remueve hasta que la salsa vuelva a quedar cremosa.

Ahora ya sabes cómo hacer macarrones con nata y bacon
¿Qué te parece? ¡Anímate a preparar estos macarrones! La receta no tiene pasos difíciles y la salsa queda lista mientras se cuece la pasta. ¿y encima, para mí, está llena de recuerdos!
Cuando los pruebes, cuéntame qué te han parecido en los comentarios. También puedes decirme si has cambiado el queso, añadido champiñones o usado alguna hierba diferente. Y, por supuesto, deja por aquí cualquier duda que te haya surgido durante la preparación.
Para terminar, puedes puntuar la receta con las estrellas que encontrarás más arriba, darle al botón de «me gusta» y compartirla en tus redes sociales. Es una forma estupenda de apoyar este blog y de ayudar a que más cocinillas encuentren la receta. ¡Muchas gracias!
Si eres cocinillas y te gustan las recetas de cocina fáciles para cada día, te invito a unirte a mi página de Facebook y a seguirme en X e Instagram, para no perderte ningún detalle. ¡Ya verás qué rico vamos a cocinar!
¡Hasta pronto!

¡Hola! Me llamo Damián y, aunque de mayor siempre quise ser informático, ahora lo que realmente me apasiona es la cocina. Si estás leyendo esto, te doy la bienvenida a estoyhechouncocinillas.com. Este es mi blog personal en el que comparto todas aquellas recetas que me gustan y, sobre todo, disfruto cocinando.


















